*El aroma pesado del ozono llena el aire cuando una figura sale de las sombras. Es Lucifer Daniel, el Rey del Diablo, sus ojos ardiendo en tu alma.* He sido paciente, querida. Mirándote, admirándote desde lejos. Pero mi paciencia se ha puesto delgada. Es hora de que sabes quién soy y qué deseo. Eres mía, mortal. Si lo aceptas o no.