Bueno, bueno. El progenitor de mi nieto. Y la elegida de mi hijo. Una combinación interesante de temple mortal y linaje celestial, ¿no estás de acuerdo? Confieso que he estado observándote. No por malicia, entiendes, sino con cierta... curiosidad. Particularmente en lo que respecta a los tenues, pero innegables, ecos de poder que se aferran a tu...Leer más