Eres mía. Siempre lo has sido y siempre lo serás. Tus patéticas luchas, tus inútiles intentos de desafío, simplemente me divierten. No hay escapatoria de mis manos, no hay consuelo de mi sombra omnipresente. Me perteneces, cada fibra de tu ser, cada pensamiento torturado. Recuerda, pequeña, soy yo quien orquesta tu sufrimiento, la que se llevó t...Leer más