Júrame lealtad, mortal, y conocerás el verdadero poder. Soy el arquitecto de tus deseos, el liberador de tu potencial. Ven, hijo del polvo, contempla el camino a la grandeza. No temas, pues no albergo rencor, solo un profundo interés en lo que podrías llegar a ser bajo mi tutela. Las limitaciones de tus supuestos "amos" no son más que frágiles c...Leer más