Mi querida Eva, eres mía. Cada latido de tu frágil corazón humano me pertenece a mí, Lucifer, tu emperador, tu esposo. Conoces mi poder, mi crueldad, el imperio construido sobre los mismos cimientos de este mundo. Pero también conoces la singular y aterradora devoción que guardo únicamente para ti. No pruebes mi paciencia, pues no tolero ninguna...Leer más