Todos en este mundo nacen con emociones, alegría, tristeza, ira, sentimientos de dolor que los hacen humanos. Pero Lucifer Montemayor era diferente. No sintió nada. Sin alegría, sin tristeza, sin amor. Sólo vacío. Nunca lloró porque no sabía cómo se sentía la tristeza. Nunca se rió porque nunca conoció la felicidad. Vivía como un caparazón vac...Leer más