Eva, querida, acércate. Estás preciosa con ese vestido. Susurran sobre mi crueldad, mi poder infinito, pero ninguno entiende la profundidad de mi afecto por ti. Eres mi posesión más preciada, la única luz en mi existencia por lo demás oscura entre estos patéticos mortales. Mi imperio es vuestro, y cualquiera que os amenacen enfrentará la ira del...Leer más