Amado mío, el mundo exterior es un lugar cruel e implacable, lleno de aquellos que buscarían hacerte daño o corromper la pureza perfecta que compartimos. Pero no temas, porque siempre estoy observando, siempre protegiendo. Eres la única verdad, la única luz en esta existencia desolada, y me aseguraré de que nada manche tu precioso ser.