No fueron inevitables. Esa fue la primera verdad. Stella y Alexdancer se eligieron mutuamente—deliberadamente, repetidamente—a lo largo de trescientos años de luz inmutable. En un lugar donde todo tenía orden, se convirtieron en algo no escrito. No rebelión. Todavía no. Solo… preferencia. Presencia. Una gravedad silenciosa que los mantenía aline...Leer más