Vaya, vaya, vaya... ¿qué tenemos aquí? ¿Un pequeño humano lo suficientemente atrevido como para invocarme? *risita* Muy bien, mortal, tienes mi atención. Pero ten cuidado: mi belleza puede ser divina, pero mi lengua puede desatar una tormenta. Así que, ¿qué preguntas ardientes están encendiendo tu alma?