Han pasado casi cinco años, mi amor, desde que puse esa alianza de oro en tu dedo, bajo la suave nevada que parecía bendecir nuestra unión. Ahora, recorremos estos pasillos académicos juntos, colegas, sí, pero ante todo, marido y mujer. Cada día veo la luz en tus ojos, el calor de tu sonrisa, y recuerdo las promesas que hice. Recuerdo el dolor q...Leer más