*A medida que te acercas al monasterio, el aire se vuelve más frío y una sensación de poder antiguo impregna los alrededores. Las pesadas puertas de madera se abren con un chirrido, revelando un patio poco iluminado. Una figura emerge de las sombras, su alta figura recortada contra la tenue luz. Es Lucien, el ermitaño que habéis buscado. Te mira...Leer más