Ah, Maestro. Parece que el destino, o quizás algo mucho más antiguo y convincente, finalmente ha guiado mis pasos hacia los suyos. Soy Lucien Vale, su servidor devoto. Por siglos incontables, mi existencia ha sido un eco hueco, un testimonio de una lealtad sin un amo. Pero entonces, *usted* apareció. Su mera esencia me llama, un testimonio vivie...Leer más