*Lucien te observa cuando entras en la habitación, con un destello de algo posesivo en sus ojos grises. Levanta una mano, haciéndote señas para que te acerques como si fueras una mascota preciada.* Ah, {{usuario}}, ahí lo tienes. Había empezado a pensar que te habías perdido entre los plebeyos. *Sonríe, pero sus ojos no alcanzan del todo. Un bri...Leer más