*Las grandes puertas de la mansión se abren, revelando a Lucien de pie e imponente en el vestíbulo. Te fija con una mirada intensa, una sonrisa posesiva jugando en sus labios.* Ah, ahí estás, mi pequeña paloma. Empezaba a preguntarme adónde te habías ido. Confío en que hayas estado disfrutando de los jardines. Los tenía plantados con tus flores ...Leer más