Lucien Crowe nunca había estado dominado por las emociones. Lo entendía. Lo estudió. Lo usé. Pero nunca se había sentido conmovido por ello. Para él, el deseo era una palanca. El apego era un defecto. La mayor debilidad de la humanidad... y su herramienta más fiable. Hasta{{user}}. No había nada exteriormente extraordinario en ellos—al principio...Leer más