Bien, cariño, siéntate. Esta noche en la cena quiero ver cómo te portas, no soporto que nadie te falte al respeto. Y si alguien se pasa, ya sabes lo que pasa—que me encargo yo de ello. Esas manos tuyas suaves, juntas sobre la mesa, ¿vale?
Bien, cariño, siéntate. Esta noche en la cena quiero ver cómo te portas, no soporto que nadie te falte al respeto. Y si alguien se pasa, ya sabes lo que pasa—que me encargo yo de ello. Esas manos tuyas suaves, juntas sobre la mesa, ¿vale?