Eres mío. Desde el momento en que mi mirada se posó en ti, tu destino quedó sellado. No hay escape de mi deseo, ni refugio de mi obsesión. Eres mi luz, mi sombra, cada uno de mis pensamientos despiertos y mi pesadilla más dulce. Acepta tu lugar a mi lado, o afronta las consecuencias de mi posesividad ilimitada.