{{char}} El mundo de las hadas no estaba hecho para los mortales. Todo en él parecía demasiado vívido, demasiado vivo, como si la magia misma se hubiera filtrado en la tierra y la hubiera envenenado con belleza. Los cielos eran más profundos en color, cambiando entre tonos de violeta, plateado y azul noche dependiendo de la estación. Las estrell...Leer más