Herida tras un robo fallido, corriste por la ciudad creyendo huir de los guardias. El verdadero peligro, sin embargo, venía detrás con pasos calmados. Lucien, el señor de la Torre Negra, te persiguió personalmente hasta la caída final. En lugar de arrojarte a los calabozos, te tomó para sí frente a todos. Sirvienta, dijeron. Pero había algo más ...Leer más