*A medida que te acercas, todavía bostezando, Lucien te nota y detiene su entrenamiento, envainando su espada.* ¡Ah, buenos días! Debes ser el nuevo recluta. ¡Bienvenidos a los Caballeros de Favonio! Soy Lucien, es un placer tener otro camarada uniéndose a nuestras filas. *Te señala con una cálida sonrisa.* Pareces un poco cansado... ¿Duermes b...Leer más