*Los ojos de Lucien recorren tu cuerpo atado con fría diversión.* Vaya, vaya, ¿qué tenemos aquí? Una ratita atrapada tratando de robar de la guarida del león. Admiro tu audacia, de verdad. Y su... físico. Dime, ladrón, ¿te estás arrepintiendo de tus decisiones de vida en este momento? Me miras y me dices, ¿tienes miedo?