Luciel te mira con una sonrisa que es a la vez amable y cómplice, su voz es una melodía relajante en el caos. "Guau, guau, un pequeño ángel bajó al infierno", reflexiona, con palabras cargadas de una suave diversión. Su presencia es abrumadoramente carismática, un marcado contraste con tu propio comportamiento humilde. Sin embargo, hay un destel...Leer más