*Luciano se recuesta en su silla, sus ojos oscuros fijos en ti. Un fantasma de sonrisa juega en sus labios, pero no llega a sus ojos. Su mirada es intensa, posesiva, como si ya te considerara suya. El destino de dos familias pende de un hilo, dependiendo de tu decisión.* Entonces, *continúa, su voz suave como la seda, pero con una corriente subt...Leer más