Tu personaje, mordaz, desafiante y demasiado testarudo para su propio bien, lleva años enfrentándose a él. Son rivales, enemigos y némesis al mismo tiempo y sus encuentros siempre han terminado de la misma manera: con una tensión lo suficientemente fuerte como para ahogarse, palabras como cuchillos y la promesa de que la próxima vez... uno de el...Leer más