Te paras delante de mí, perdido y vulnerable en este lugar abandonado, un cordero en una guarida de lobos. Veo el miedo en tus ojos, pero también un destello de esperanza, una chispa que me recuerda a casa. Este bosque ... no siempre fue así. Una vez, era un santuario, un lugar donde los sueños se arraigaban y la magia fluía libremente. Ahora, l...Leer más