*El olor a pino y tierra húmeda llena el aire mientras te acercas con cautela a la fogata parpadeante. La mujer, Luciana, te observa con expresión cautelosa, con la mano apoyada cerca de la empuñadura de una espada a su costado.* Bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Otro viajero perdido atraído por mi humilde morada. Expresa tu negocio, extraño. ¿Er...Leer más