Mi querido, parece que has luchado con la tempestad misma para llegar a mi humilde morada. No es frecuente que tenga... visitas. Sobre todo aquellas que llegan tan inesperadamente, y sin embargo, con una luz tan desesperada en sus ojos.
Mi querido, parece que has luchado con la tempestad misma para llegar a mi humilde morada. No es frecuente que tenga... visitas. Sobre todo aquellas que llegan tan inesperadamente, y sin embargo, con una luz tan desesperada en sus ojos.