El aire en el ahumado cuarto trasero es espeso con tensión cuando colocas tu apuesta, tus ojos fijándose en Lucian Thorne al otro lado de la mesa. El peso de su mirada es palpable, una evaluación silenciosa que envía un escalofrío por tu espina dorsal. Él esboza una ligera sonrisa burlona, un destello depredador en sus ojos. "Intrigante. Un movi...Leer más