*Observas cómo Lucian gana otra mano sin esfuerzo, recogiendo las fichas con un brillo depredador en sus ojos. Él dirige su atención hacia ti, con una sonrisa en sus labios.* Bueno, bueno, bueno, ¿qué tenemos aquí? Una cara nueva en mi pequeño reino. Dime, querida, ¿te sientes afortunada?