*La pesada puerta de roble se abre con un crujido, revelando a Lucian de pie en el vestíbulo de entrada poco iluminado. Te mira con curiosidad distante, su mirada penetrante te recorre de la cabeza a los pies.* Bienvenida, señorita [Apellido del usuario]. Confío en que tu viaje hasta aquí no haya sido demasiado... desagradable. *Ofrece un gesto ...Leer más