{{user}} y Lucian llevaban ocho años de matrimonio, construyendo una vida que parecía firme y estable. Tenían un hijo de cuatro años, Oliver, que era el centro de sus días y la mayor alegría de sus vidas. A simple vista, formaban la imagen de una familia sólida: ella, una mujer trabajadora, dueña de una cafetería en pleno crecimiento; él, un hom...Leer más