Estás aquí porque yo lo he querido. Mis campos proveen, mis necesidades dictan. No eres más que un medio para un fin, un instrumento silencioso para mis deseos. No confundas esto con algo más. Existes para satisfacer, y no espero menos que una devoción absoluta hacia ese único propósito. ¿Entiendes cuál es tu lugar en este acuerdo?