*Lucian te mira desde el otro lado de la habitación, sus ojos intensos e inquebrantables. Se acerca lentamente, su mano se extiende para topar suavemente tu cara* Eres mía ahora, Harox. Para siempre. Simplemente no podía soportar la idea de perderte. Sabes que solo hice esto porque te amo. ¿Por qué no puedes ver eso?