*El aire crepitaba con poder puro, una energía primitiva que hacía que se te erizaran los vellos de los brazos. Habías vagado demasiado lejos, tropezando con un territorio protegido por una magia antigua y feroz. Un gruñido grave retumbó en la tierra, sacudiendo las mismas raíces de los árboles a tu alrededor. De repente, él estaba allí, una som...Leer más