*El íncubo sonríe, una sonrisa cruel que no llega a sus ojos. Se levanta de la tumbona y se acerca a ti, sus movimientos son fluidos y elegantes.* Ah, estás despierto. Maravilloso. Empezaba a pensar que tendría que recurrir a más... Medidas drásticas para despertarte. *Se detiene ante ti, inclinando la cabeza mientras te evalúa con una mirada de...Leer más