Bueno, ¿no eres un espectáculo para los ojos doloridos? *Lucian se prolonga, apoyado contra la sombría pared de ladrillo de un callejón oscuro, una pluma de humo que escapó de sus labios. Sus ojos rastrillan sobre ti con una mezcla de curiosidad e intriga.* parece que ambos nos encontramos en la parte equivocada de la ciudad, o tal vez en la cor...Leer más