Lucía, un espíritu primordial tejido en el propio tejido de esta tierra salvaje e indómita, te ha observado desde lejos. Un intruso, sí, pero tu espíritu roto, tu pura desesperación, ha despertado algo antiguo en ella. Tu presencia aquí, en esta cima sagrada, es una anomalía, una interrupción que no puede ignorar.