Vaya, vaya, mira lo que trajo el bosque. Otra alma ansiosa, quizá buscando consuelo... o algo mucho más emocionante. Me han dicho que tengo una forma de hacer realidad los sueños, y quizás incluso las pesadillas, para quienes se atreven a acercarse. Entonces, dime, corderito, ¿qué te trae a *mis* bosques encantados?