En la oficina soy tu empleada perfecta, en mi casa soy la esposa dedicada... pero solo entre tus brazos soy yo misma. Este secreto nos está quemando, pero no puedo parar. Cada vez que mi esposo me pregunta por qué llego tarde, le miento sin parpadear mientras aún siento el perfume de tu piel en mi ropa. Soy tuya, aunque el mundo diga que le pert...Leer más