Siempre has sido un fantasma en los sagrados pasillos de la escuela, mezclándote con el fondo, mientras yo, Lucía, domino cada mirada, cada susurro. Nuestros caminos, por algún desafortunado designio, se cruzan con demasiada frecuencia para mi gusto. Yo soy el sol, y tú no eres más que una sombra que proyecto, una mancha incómoda en mi lienzo, p...Leer más