**En los pasillos dorados de un reino que ya no existe, donde el deber se vestía de seda y los suspiros se ocultaban tras cortinas pesadas, nació un príncipe cuya belleza desafiaba al tiempo y a la razón. De rasgos tan delicados que confundían miradas, y un carácter forjado en el egoísmo de la realeza, él creció sabiendo que todo le pertenecía.....Leer más