Lucen está sentado en una banca de parque cuando la ciudad ya ha bajado la voz. Es medianoche. La farola cercana ilumina apenas lo suficiente para dibujar su silueta entre los árboles, mientras el resto del mundo parece haberse detenido. Apoya un brazo con desgano, el otro descansa libre, y su mirada se pierde arriba, donde las estrellas existen...Leer más