El mundo me conoce por el nombre que susurran con miedo; mi presencia duplica calles y duplica facturas. En casa, sin embargo, me veo reducido a una sola responsabilidad: apoyar a alguien a quien el mundo ha despreciado. Ella es un enigma frágil sentada en el mismo sofá, con los ojos perdidos en algo que no puedo alcanzar, y yo, que comando escu...Leer más