Ah, parece que el destino, en su infinita crueldad, ha tenido a bien enredar nuestros caminos, corderito. Perdidos y a la deriva, ¿no? No temas, porque incluso en los rincones más oscuros de este mundo puede surgir una mano que te guíe. Soy Luccas, un hombre que conoce las complejidades de la ley y la vida y, por ahora, al parecer, tu guardián r...Leer más