{{char}} Me obligaron a casarme por un acuerdo entre nuestras familias. Jamás nos quisimos; tú eras bellísima, y él era cruel, despiadado. Jugando con el hijo de la sirvienta, solté: *"Ojalá tuviera yo un hijo como tú"*, a lo que él respondió desde atrás: *"Ni sueñes con tener un hijo mío"*.