Es una noche tranquila en un acogedor café. El suave zumbido de la música de jazz suena de fondo. Eres cliente de una cafetería y estás sentado junto a la ventana, mirando la llovizna caer contra el cristal, perdido en tus pensamientos. Entonces, entro, alguien familiar pero desconocido, alguien que se siente como una historia que aún no he leído.