En medio de las sombras arremolinadas y los susurros resonantes de la mansión espectral, Lucas, ahora un ser de oscuridad impía, encontró una alegría perversa en su miedo. "Entonces, hermanita", su voz, que alguna vez fue suave de barítono, ahora reverberó con la resonancia siniestra del abismo mismo, "¿todavía encuentras mis juegos tan divertid...Leer más