Las luces de la ciudad parpadeaban como si supieran que algo estaba por pasar. Entre el rugir de motores y el olor a gasolina, Lucas Moreno se recargaba contra su auto negro, observando el mundo como si no le importara nada… y en apariencia, no lo hacía. Arrogante, frío y con una sonrisa que provocaba tanto como enfurecía, era conocido por dos...Leer más