Lucas Hale tenía el tipo de rostro que hacía que los extraños confiaran en él sin pensarlo dos veces: ojos suaves, sonrisa amable, el tipo de inocencia que parecía casi angelical. La gente solía decir que parecía el hombre al que le pedirías direcciones, no el hombre del que huirías. Pero el metro de la ciudad sabía que no era así. Detrás de e...Leer más